miércoles, 23 de agosto de 2017

La compostera doméstica

Un producto que recicla los deshechos de la cocina y fabrica con ellos fertilizante o compost para las plantas. El diseño de Viví Más Verde, ideal para hogares urbanos, obtuvo varios premios.



Las hermanas Verónica y Carolina Gheorghiu, ingeniera industrial y comunicadora social respectivamente, y socias en el emprendimiento Viví Más Verde, crearon una compostera doméstica que permite hacer compost, es decir, transformar los desechos orgánicos en fertilizante natural para la tierra. Es un proceso que ocurre espontáneamente en la naturaleza, pero ellas crearon este producto para poder hacerlo en el balcón o la terraza, “para los que vivimos en ciudades”, explican.


La compostera está hecha en polietileno a través de la técnica de rotomoldeo.

El producto se compone de un recipiente circular de 53 centímetros de diámetro apoyado sobre una base que le permite girar para mezclar y airear su contenido. Durante tres años desarrollaron distintos prototipos, pruebas y testeos, para lo cual convocaron al diseñador industrial Alejandro Albamonte y a una ingeniera agrónoma. “Analizamos cómo funciona el proceso de compostaje en la naturaleza y lo tradujimos a un producto para el balcón o espacios reducidos donde no hay tierra”, cuenta Carolina.


Deshechos que se convierten en compost.


Para obtener el compost, cada vez que se cocina se deben descartar los deshechos biodegradables en la compostera, cuidando la proporción de tres partes de húmedos (restos de café y té, yerba usada, y cáscaras de frutas y verduras) y una parte de secos como hojas de árboles, papel o cartón. 
Al depositarse los desechos, los líquidos drenan hacia la base, y así, al separar el líquido, se favorece el proceso natural.

Video: modo de uso.


Con este procedimiento se produce en dos semanas, por decantación en la base, un líquido lixiviado que se utiliza como fertilizante natural para regar las plantas del balcón. En forma paralela, al cabo de tres o cuatro meses, los residuos sólidos se transforman en más de 15 kilogramos de compost dentro del recipiente circular. 
La compostera ganó el concurso de Buenos Aires Emprende y fue distinguido por el Premio al Liderazgo Sostenible de la Cámara de Comercio Argentino Británica. Carolina explica que con este producto se aspira a generar “un cambio de hábito que consiste en no tirar toda la bolsa de basura y llegar a una mejor conexión con la naturaleza”.



www.vivimasverde.com.ar

Aperitivo en la caja


Publicado por Yanko Design
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Azúcar, entretenimiento, y un poco de la tecnología, se combinan para convertirse en última adicción del niño con caja mágica de Hershey. Los modelos de embalaje en sí en un gran ladrillo de estilo de Lego con dos compartimentos interiores. Uno, por un juguete y una 'tarjeta Comercio' con un QR, y otro para la producción de la firma de Hershey, chocolate. El chocolate viene en forma de esferas, y su compartimiento se abre en un estilo de la caja de Tic-Tac, permitiendo sólo una o dos choco-pelotas para salir de la caja a la vez.

En el espíritu de conservar el embalaje, la caja se mantiene mucho después de que los chocolates se comen, y se utiliza para fines de construcción. cajas múltiples permiten que los niños exploren apilar ladrillos y hacer estructuras creativas elaboradas. Los juguetes (por lo general los tipos de automóviles) se convierten en una parte de los bloques de construcción eco-sistema, mientras que el código QR da a los niños un 'sabor' de la realidad aumentada ya que forma modelos detallados de los coches de juguete en las pantallas de teléfonos móviles, cuando se escanea mediante aplicación de Hershey. ¿Sería esto animar a los padres a comprar más dulces para sus hijos ?? Realmente me pregunto ...

Diseñador: Dhwanil Chudgar

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miércoles, 16 de agosto de 2017

Alta madera

El trabajo del estudio Pioppo se destaca por su cuidada búsqueda funcional y estética, junto a una investigación profunda sobre las posibilidades del material.



Por Yamila Garab para ArquiNoticias


Mi primer contacto con la producción de Pioppo fue en la última muestra Estilo Pilar. Allí, entre las novedades presentadas, varios muebles de esa firma expuestos al aire libre tuvieron la virtud de atrapar la luz del sol en los pliegues de sus superficies texturadas, aunque de hecho varios de ellos pueden funcionan perfectamente también en interiores. Como la poltrona Potra, con su estructura de madera de álamo que sostiene el asiento y el respaldo de entramado plástico.


La Poltrona Potra, de madera de álamo y con un espacio para apoyar libros. 


Flavio Maculan, titular del estudio y fábrica maderera Pioppo, encontró la veta -valga la redundancia- de su producción en la investigación sobre las posibilidades expresivas de las maderas y los fenólicos. “Soy naturalmente curioso, y por eso me interesa encontrar nuevas formas de utilizar los materiales”, cuenta este diseñador autodidacta y emprendedor que hace cuatro años montó su centro de operaciones en el barrio porteño de Villa Ortúzar, con local al frente y carpintería al fondo.


Perchero Hang & Play, realizado en madera de paraíso y petiribí.



Tanto sus piezas de mobiliario como sus objetos -en especial luminarias-  combinan la síntesis formal con el aprovechamiento de las texturas “al natural” de los materiales. 




Para eso, Maculan utiliza diferentes tipos de madera a las que aplica el corte de placas fenólicas y posteriormente el prensado. Es decir que su propuesta no se limita a exhibir sólo la veta de la madera.


Tulum: panel de fórmica con bajorrelieves routeados.

En el caso de la escultórica lámpara colgante Espiralis, una suerte de “resorte” cónico (en rigor, un helicoide cónico), que está planteada a partir de un corte en forma de espiral concéntrico de una placa multilaminada de álamo de seis milímetros de espesor. Este producto se comercializa en formato plano para facilitar su empaque y traslado, pero una vez afuera de la caja se despliega y cobra volumen gracias a las propiedades de torsión del material, bien estudiadas por su creador.


    Lámpara Espiralis, desplegable como un resorte.

Otra de sus búsquedas se orienta hacia el diseño de placas intervenidas con tramas de patrones geométricos en bajorrelieve, hechas con router de control numérico. Pueden servir para convertirse en respaldares de cama, revestimientos e incluso cuadros para colgar en las paredes.


Revestimientos con tramas geométricas.

Así, en cada faceta de la producción de Pioppo, se advierte una búsqueda formal basada en el conocimiento de la geometría, los materiales y las técnicas. Me animo a decir: un saber previo a cualquier búsqueda estética.



Cilindros: lámparas de multilaminado.